Esta asociación que vino a la Facultad de Educación de la UA a darnos una charla informativa sobre la labor que realiza es un recurso social para menores que por determinadas circunstancias no pueden vivir o no es conveniente que lo hagan con su familia biológica y son atendidos, por un periodo de tiempo determinado, por otro núcleo familiar, sea la que se llama familia extensa (tíos, abuelos, hermanos mayores, etc.) u otra familia sin ningún tipo de lazo familiar con el menor.
La finalidad de esta asociación es ofrecer un ambiente familiar acorde a las necesidades afectivas y formativas del menor ya que se considera que la familia es el medio natural para el crecimiento y el bienestar de cualquier niño/a.
Las modalidades de acogimiento que existen son:
- Acogida temporal: tiene carácter transitorio (2 años máximo). En esta modalidad las posibilidades de que el menor vuelva con su familia biológica son altas.
- Acogimiento permanente: este tipo de acogimiento como su nombre indica es de carácter permanente y ofrece al menor estabilidad familiar.
- Delegación de guarda: esta dirigido a menores que permanecen en centros, su duración es corta (vacaciones, fines de semana, etc.), no se formaliza el acogimiento por lo que estas familias reciben una formación reducida.
- Familia de urgencia: este tipo de familias acoge a menores de 0 a 6 meses y por un tiempo determinado (6 meses). En esta modalidad de acogimiento la persona tiene que estar disponible las 24 horas.
Las características que presentan los menores son una edad de entre 0 y 18 años, que portan un mochila emocional cargada de miedo, inseguridad, sentimientos negativos y de culpa, carencia de relación con sus iguales y con el resto, etc.
Los menores que más dificultades presentan para ser acogidos son los mayores de 8 años, grupos de hermanos, menores que llevan largo tiempo internados, con problemas de salud, disminuidos, con desajustes emocionales y conductuales cómo consecuencia de vivencias traumáticas, etc.
Los menores que más dificultades presentan para ser acogidos son los mayores de 8 años, grupos de hermanos, menores que llevan largo tiempo internados, con problemas de salud, disminuidos, con desajustes emocionales y conductuales cómo consecuencia de vivencias traumáticas, etc.
Lo que las familias de acogida les aportan es estabilidad física, emocional, ambiente familiar cálido y estable, son un referente que les ayuda a entender su pasado y poder mirar sin miedo al futuro.
La relación de las familias de acogida con las biológicas es casi inexistente, aunque no es así la relación entre el menor y la familia biológica ya que durante su estancia con la familia de acogida existen una serie de visitas que se llevan a cabo en los puntos de encuentro que se estipulan y son supervisadas, de esta manera el menor no pierde el contacto con su familia biológica y hace más fácil el retorno con la misma si es posible.
Los requisitos para ser familia de acogida son varios, pero sin duda el más importante es que estas familias deben de tener muy claro el concepto de acogida, ya que estos menores no se van a quedar con ellos para siempre, por lo que no suplen la carencia de un hijo propio. Otros requisitos es ser mayor de edad, tener una estabilidad económica, disponer de tiempo para el menor, entorno adecuado, etc. Es la Generalitat Valenciana quien se encarga de formar y seleccionar a las familias.
El proceso para ser familia de acogida sigue una serie de pasos que son los siguientes:
- Información
- Ficha de datos
- Entrevista
- Curso formativo
- Informe psicosocial
- Visita domiciliaria
- Inscripción en el registro
- Propuesta de asignación
- Preparación de los protagonistas
A todas las familias se les asigna una persona que guía, supervisa y les ayuda tanto a las familias como a los menores durante todo el tiempo que dura el acogimiento en cuanto a trámites, ayuda moral, escolarización de los menores, etc.
La etapa educativa de estos menores suele ser difícil por las experiencias personales que estos niños/as han vivido y viven por lo que el papel del maestro/a es muy importante para lograr un ambiente confortable dentro del aula que les de poco a poco la seguridad y confianza que ellos/as necesitan. La comunicación con las familias de acogida y con la persona asignada a cada familia debe de ser fluida y el maestro/a debe de tener paciencia, comprensión y empatizar mucho con las familias y sobre todo con el menor.
La etapa educativa de estos menores suele ser difícil por las experiencias personales que estos niños/as han vivido y viven por lo que el papel del maestro/a es muy importante para lograr un ambiente confortable dentro del aula que les de poco a poco la seguridad y confianza que ellos/as necesitan. La comunicación con las familias de acogida y con la persona asignada a cada familia debe de ser fluida y el maestro/a debe de tener paciencia, comprensión y empatizar mucho con las familias y sobre todo con el menor.