El autoconcepto en los niños de cuatro a seis años
El autoconcepto comienza a formarse desde que nacemos y se estabiliza en la edad adulta, es una construcción cognitiva y social en la que influyen los factores afectivos, motivacionales y evaluativos, por lo que el juicio de valor que hacemos sobre nosotros mismos, las relaciones sociales y la cultura son determinantes para desarrollar un correcto autoconcepto.
Los primeros años de vida de una persona son muy importantes para el posterior desarrollo social, emocional y de sus destrezas. Un óptimo desarrollo de todos estos ámbitos hará posible que la persona se forme una imagen positiva de sí misma y un adecuado autoconcepto.
El autoconcepto y la autoeficacia son dos conceptos que van unidos, ya que si la persona logra los objetivos marcados correctamente aumentará su motivación y repercutirá positivamente en su conducta, si por el contrario los objetivos marcados son superiores,la persona se sentirá ineficaz y esto le afectará negativamente. El autoconcepto regula las acciones en función de los acontecimientos.
Durante el periodo de 0 a 6 años, el autoconcepto está en plena formación por lo que las relaciones sociales positivas son muy importantes ya que durante esta etapa su propia descripción la hace desde la descripción física, sus intereses, acciones y otros aspectos, todos ellos asentarán las bases del autoconcepto.
Hay autores como Hart y Damon (1986) o Vigotsky (1975) que mantiene que los niños/as desde pequeños tienen concepciones de ellos mismos en el plano social, por lo que su valoración personal la forman a través de la opinión que los demás tienen de ellos mismos. Es alrededor de los 3 años cuando toman conciencia de de sí mismos y comienzan a ser autosuficientes. En torno a los 4 años, su autodefinición hace referencia a aspectos más concretos como son las características físicas y sus pertenencias . Les es imposible reconocer a su yo real.
Entre los 5 y 6 años su autoestima es global e influenciada por la opinión de los adultos que rodean al niño/a.
La autoeficiencia en en la etapa infantil está influenciada por dos aspectos que son el social y el emociona. Según Bandura (1986), existen 4 fuentes que intervienen en la formación de la autoeficiencia y son:
- Autoeficiencia directa: influenciada por los logros personales y la opinión del niño/a.
- Fuente vicaria de autoeficacia: influenciada por la comparación que el niño/a realiza con los demás.
- Fuente persuasiva de la autoeficacia: Influenciada por la opinión y los comentarios que los demás le dirijan. Si son positivos su autoeficacia será positiva.
- Fuente emocional:depende del nivel de activación fisiológica y emocional con las que el niño/a realiza una tarea. Si el niño/a se encuentra muy activado/a y emocionado/a ante una actividad puede puede influir positiva o negativamente en la ejecución de la misma.
El papel que juegan las familias y las maestras/os en la formación del autoconcepto es fundamental ya que unas experiencias afectivas y sociales significativas contribuye favorablemente a una correcta construcción del autoconcepto.
Cuando un niño/a realiza una actividad, el éxito o fracaso, así como la ejecución y la percepción que tenga el niño/a sobre ella dependerá de la seguridad, confianza, motivación, etc. que él tenga en sí mismo y de las relaciones y el clima de seguridad y afecto que lo rodean.
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